jueves, 8 de octubre de 2009

Sans coeur

Es noviembre. ¿Qué más quieres? El calor que derretía la suela de mis sandalias, se evaporó a un lugar que ahora no recuerdo. El sol se esconde más temprano, me deja sola con la luna fría demaciado tiempo y despues de las nueve, comienzo a temblar. Siento la lejanía de mis manos... por esta traición tan horrible de traerlas al frío. Aqui dejé de sentir mi corazón, mis manos no lo saben. El invierno real, crudo y fuerte me congeló el corazón. He regresado, porque ahora no tengo, y es aqui, en un noviembre congelado, donde unicamente puedo sobrevivir. Tengo un vago recuerdo de un verano perpetuo por unos segundos y siento el hueco donde vivía mi corazón... ¿estoy empezando a sentir de nuevo? ... es un recuerdo innato, de aquella vida calurosa, de aquel corazón rojo y vivo. Llegué a este verano lejano, hace unos meses, para quemarme la mente, para que en noviembre, junto al vacio mortal que despierta un invierno espelusnante, mi cuerpo pueda porfin descansar y existir sin vida.

0 comentarios: