De la casa negra. Era vacía, en el medio de la nada y de zinc. Fue negra luego de que el color fue color. Antes era violeta, con ventanas verdes de madera que se sostenían perfectamente dentro del zinc. Tema de conversación por excelencia. No habitaba nadie, era segura. Pocas preocupaciones componían sus losetas invisibles para su única habitante. Alguno que otro cuadro hacía la pared una pared, sin imágenes. La puerta permanecía cerrada y los alrededores eran árboles de un bosque en algún lugar de Puerto Rico. Quizás era un escape...cuatro palabras para completar un vacio. Quizás fue algo mas, compuesta de luz, de esperanza, de niñez, repleta de lo que ya no queda o de lo que en algún principio fue.
viernes, 22 de febrero de 2008
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1 comentarios:
uffff...lindo.
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