Decirte que nadie te quiere como yo es demaciado literal. Porque nadie quiere a nadie igual y, en efecto, nadie te quiere como yo.
No quiero a nadie como a ti. Y esto lo explico con la misma razón, nadie quiere a nadie de la misma manera, asi que no puedo querer a nadie como te quiero a ti.
Nadie me enseño como quererte. Nadie todavía me ha explicado cómo y porqué.
Te quiero mucho, y los domingos por la noche, esto me da miedo. Tengo miedo a perderte. Tengo miedo de que sigas el camino de las fresas rositas, y las sirenas radiantes, donde no te voy hacer falta yo. Tengo miedo de no oirte. Tengo miedo de volverme loca, de que no me paren de joder, de que no estes ahi para convencerme de que mis brazos son demaciado pequeños y mi estatura es demaciado elevada.
No escogí querete tanto.
Te odio, porque te quiero tanto.
domingo, 12 de julio de 2009
Leo
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