lunes, 20 de octubre de 2008

87

Un cuerpo frágil que se ha puesto pequeño con los años, no se convence de que ya no funciona de la misma manera. Testarudo, contesta y pide cediéndole algo a la edad avanzada, y espera una reacción/contestación inmediata. "Quéééé??!, Habla más duro que no te oigo." Si el lapso dura más de 5 segundos, sin ningún aviso previo de "Voy ahora, que estoy (*cualquier necesidad básica o acción inminente cabe aquí*)", el cuerpo se desespera y el desespero lo consume. El desespero de casi nueve décadas tiembla y ruge sin parar. Esto ocasiona múltiples cosas. La pérdida de razón puede ser común... la búsqueda de narcóticos controlados es probable...el desconsuelo total ocurre de vez en cuando...

A pesar de que la contestación sea inmediata y la satisfacción breve se adquiera, el cuerpo de 87 eventualmente produce quejas. Algunas con razón, algunas sin sentido, muchas despectivas, demasiadas son ciegas e injustas… El que le cree le ve por esclavo maltratado, el que le conoce lo ignora para la sanidad, el que lo ha visto envejecer lo llora y en silencio continúa tratando.