jueves, 24 de abril de 2008

Nous sommes là.

Tengo ojeras que laten, parecen puños. Mis manos se trincan de viejera. Los dedos de los pies se me duermen y tengo un enorme deseo de zambullirme en una piscina helada. Me duele pensar, me duele vivir. Mi cansancio de oso polar extraña tu cuerpo y mi cabeza tu almohada. Mis pies, rojos del peso, angustiados por ser mi vehiculo, sudan y apestan a jueves. Me esperan horas y horas de arduo trabajo que en secreto esconden el camino para regresar a ti. Añoro la fusión de nosotros, donde mi esencia se pierde y soy libre. Ahí no correspondo a un yo y vuelo invisible en un mundo sin horas, sin papeles, sin teclados, sin bolígrafos, sin moños, sin pollina, sin carreteras, sin aceras, sin brasieres, sin zapatos ni medias, sin correas y sin mahones apretados. Allí mis ojeras se derriten mis manos escriben cuentos interminables, mis pies son menudos y de cenicienta. No hay camino que conduce a ninguna parte. Estoy. Flotamos sobre un mundo que simula la piscina helada que tanto deseo.

0 comentarios: